La tracción de las llantas puede verse reducida si se conduce con llantas desgastadas, inflados incorrectamente o sobre firmes resbaladizos. Las llantas deben sustituirse cuando aparezcan los indicadores de desgaste de la banda de rodadura. Reduzca la velocidad siempre que haya lluvia, nieve o hielo en la carretera para reducir la posibilidad de perder el control del vehículo.